5 errores que cometemos al escribir

Imagen que ayuda visualmente al post sobre errores que cometemos al escribir

A la hora de escribir una novela hay muchos aspectos que resultan fundamentales. 

Evidentemente, es necesario tener una idea con la que empezar, un hilo del que tirar, más o menos estructurado, con el que, poco a poco, ir dándole forma a nuestra historia. 

También unos personajes que den voz a nuestra idea, que recorran ese camino que tenemos en mente y hagan que cobre vida. 

Una vez tenemos esto y nos enfrentamos a la temida página en blanco, solemos cometer algunos errores que pueden marcar la diferencia entre una buena y una gran novela, aspectos que, incluso, pasamos por alto, pero que si queremos darle a nuestra novela un aspecto más profesional, no podemos dejar de repasar. 

Y es que las editoriales reciben un montón de manuscritos cada día, así que si la persona que lee el nuestro encuentra alguno de estos errores, probablemente la deseche a las primeras de cambio. 

Y no queremos eso. 

Desde aquí quiero ayudarte a que mandes tu novela corregida, pulida al máximo y libre de errores para que el lector editorial solo se centre en tu historia. 

Antes de nada, es interesante que a la hora de escribir, tengas siempre a mano el diccionario panhispánico de dudas, pues es una buena herramienta para solucionar pequeñas dudas que podamos tener y evitar esos errores que cometemos al escribir.

Pero siempre hay errores que se pueden escapar porque nos olvidamos, no reparamos en ellos o nadie nunca nos los han enseñado. Pero tranquila, muchos de ellos son fáciles de detectar y corregir. 

Errores que cometemos al escribir:

Miremos entonces cinco errores que cometemos al escribir, pero que son muy fáciles de corregir. Una vez los conozcas, estoy segura de que no los vas a volver a hacer jamás: 

1. Coma de vocativo

Pero ¿qué es el vocativo? Es una palabra o grupo de palabras que se utilizan para dirigirse a una persona o grupo de personas. 

De este modo, la coma nos sirve para aclarar exactamente a quién nos estamos dirigiendo. 

“Gracias, María” (te diriges a María) 

“Chicos, es hora de irnos” (te diriges a los chicos)

“Te digo, Carla, que eso no es cierto”

“Disculpe, señorita, ¿qué hora es? 

2. Coma entre sujeto y predicado

Relacionado con el anterior punto, es habitual que, a la hora de escribir, se nos escape una coma entre el sujeto y el predicado. 

Pero entre ambos elementos no hay una pausa significativa que justifique el uso de la coma. 

Así, la estructura básica de una oración es sujeto-verbo-predicado. El uso de la coma cambia completamente el significado de la oración. Fíjate: 

“Juan corre mucho”

“Juan, corre mucho”

Mientras que la primera estamos diciendo una cualidad o una acción que está realizando Juan, en la segunda nos estamos dirigiendo a Juan directamente, le estamos pidiendo que corra mucho. 

En la segunda tendríamos un vocativo, como hemos visto en el punto anterior. 

Te pongo otro ejemplo: 

“Los estudiantes estudian mucho”

“Los estudiantes, estudian mucho”

Así, el uso de la coma en la segunda oración, entorpece la comunicación. La primera oración es mucho más clara y fluida. 

3. Verbos dicendi

Este suele ser uno de los grandes desconocidos dentro de los errores que cometemos al escribir, ya que damos por hecho que, después de hacer una oración e incluso poner un signo de interrogación o exclamación, debemos empezar en mayúscula. 
Pero no pasa así en los diálogos con los verbos dicendi
Los verbos dicendi son aquellos que indican la acción de hablar o comunicar algo. 
Algunos ejemplos de este tipo de verbos son: decir, preguntar, exclamar, susurrar, gritar… 

Muchas veces, a la hora de escribir un diálogo cometemos el error de escribir con mayúscula este tipo de verbos cuando previamente hemos colocado un punto. Por ejemplo: 

“—¿Vienes a comer? —Preguntó mi madre. 

Esto sería incorrecto, puesto que el verbo preguntar es un verbo dicendi

Así, lo correcto sería colocar ese verbo en minúscula: 

“—¿Vienes a comer? —preguntó mi madre. 

Otro ejemplo podría ser el siguiente: 

—Ojalá comamos macarrones —respondí yo. 

¿Por qué sucede esto? 

Aunque parezca que haya terminado la frase, se considera una continuación de la oración, la cual incluye las palabras del personaje, aunque visualmente parezca separada. Así, el punto se utiliza para cerrar la intervención del personaje, no para finalizar la oración. 

4. La raya de diálogo

Este es uno de los más comunes errores que cometemos al escribir. 
Y es que es muy fácil pensar que un guion común y una raya de diálogo son el mismo carácter. Además, es más fácil poner un guion, puesto que aparece directamente en nuestro teclado de ordenador. 
Pero tienen usos muy distintos. Mientras que la raya de diálogo la usamos, como su nombre dice, para los diálogos, un guion tiene funciones como la unión de palabras compuestas o la división de palabras en distintas líneas. 
Al fin y al cabo, son caractéres diferentes, es como querer usar los símbolos de paréntesis () y, en lugar de ello, usar el de porcentaje %. 
¿Cómo lo podemos corregir?
Te enseño el que, para mí, es el mejor método en Microsoft Word: 
 
  1. Ve a la pestaña “Insertar”
  2. Haz clic en “Símbolos” y luego en “Más símbolos”
  3. Busca la raya (—) y selecciónala. 
  4. Haz clic en “Teclas”
  5. Donde pone “Nueva tecla de método abreviado” pon tu combinación de teclas favoritas. Yo, por ejemplo, tengo Ctrl+-, de esta manera cuando hago esa combinación tan sencilla escribo la raya de diálogo directamente. 

5. Salto de página

A la hora de terminar un capítulo y empezar otro, es habitual que, si nos hemos quedado a mitad de página, demos clic al “Enter” hasta que nos situamos en la nueva página para dar comienzo al nuevo capítulo. 
Pero este puede ser un error del que después te puedes arrepentir muchísimo. 
Y es que cuando toca estructurar la novela, muchas veces nos damos cuenta de que se nos han movido los capítulos, que uno comienza a mitad de página o que hemos dejado alguna página en blanco. 

Esto sucede porque hemos escrito en el espacio donde antes habíamos dejado un espacio en blanco dándole al “Enter”. 

Y claro, así se nos mueve todo. 

Pero esto se corrige de manera muy sencilla. 

Simplemente, cuando termines un capítulo, en lugar de hacer clic en el “Enter”, puedes hacer clic en “Insertar” → “Salto de página”. De este modo, por muchos cambios que realices en el documento, no se te descolocarán el resto de capítulos. 

Existen más errores que cometemos al escribir, así que, poco a poco, encontrarás en la web otros artículos que te ayudarán a corregir tu texto y presentarlo de una manera mucho más limpia y fluida, facilitándole las cosas a nuestro lector y haciendo que solo se centre en la historia, que es lo que de verdad importa. 

Igualmente, si haces clic aquí puedes informarte de nuestro servicio de corrección para que te echemos una mano en este proceso y no te tengas que preocupar de nada más que en tu historia. 

¡Un abrazo! 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *